A 20 años de la partida física de Don Alfredo Zitarrosa

Como siempre en esta fecha, que no es una más para la gran mayoría de Uds. (en particular este año), han llegado varias comunicaciones preguntando por actividades especiales, para realizar notas, etc.. Sabemos que en nuestra región parece necesario decir, manifestar algo, en estas fechas… como una forma de recordar la pérdida.

Por todos Uds. y por tratarse de una cifra de las que parecen especiales (20 años), entendimos de orden hacer llegar estos comentarios.

Primeramente cabe hacer presente que la Fundación Zitarrosa es impulsada por la familia directa de don Alfredo Zitarrosa, de las Sras. Nancy Marino (quien fuera su esposa), Moriana y Serena Zitarrosa (sus hijas).

La pérdida de Alfredo fue muy dolorosa para todo el mundo y obviamente mucho más para su familia y círculo cercano de amigos. Sus hijas eran adolescentes.

La ausencia de Alfredo es cotidiana para varios de ellos; fundamentalmente lo es -en forma permanente- para sus hijas.

Creada la Fundación, siendo su motivo esencial el de mantener viva su memoria y su figura, en su dimensión humana, ocupándose de preservar y difundir su legado, y con el sentir muy próximo de la familia directa de Don Alfredo, se entiende fundamental realizar un homenaje vivo, buscar desterrar el sentimiento de ausencia, para que se convierta en una presencia permanente, y el homenaje sea cotidiano, día a día, para que Zitarrosa, su canción, su compromiso, estén vivos y tremendamente presentes en todos nosotros y en las generaciones futuras, no sólo en Uruguay, sino en toda Latinoamérica, y porqué no en todo el mundo…

Entendemos que no se puede tapar el sol con un dedo, y que la fecha sigue recordando el infausto día.

Sin embargo estamos cada vez más convencidos que Don Alfredo Zitarrosa, por su magnitud y trascendencia, y la de su legado, se merece que lo recordemos a diario, no en algunas fechas puntuales.

Por la misma razón, desde hace muchos años, se ha considerado que si hay una fecha que deba resaltarse por sobre otras, para el homenaje, el recuerdo, la presencia intensa de su memoria, la difusión potente de su obra, una fecha en que se intensifique más aun la labor cotidiana de hacer resonar por todas partes la canción de Zitarrosa, es la fecha de su nacimiento, el 10 de marzo.

Creemos que es necesario celebrar el hecho que Don Alfredo haya estado entre nosotros, celebrar que -a pesar de lo joven que se fue- dejó un legado maravilloso, artístico sí, pero también de compromiso, de rigor artístico, de humanismo, y en general de Amor, hacia todas las criaturas, hacia el ser humano en general… de Amor a su pueblo…

Estamos convencidos que no hay mejor forma de homenajear a una persona como Alfredo, que celebrando su vida, preservando su memoria, y trabajando a favor de lo que fueron sus más caras preocupaciones, la razón de sus desvelos y el motivo de sus sacrificios, y continuar las que fueron sus acciones en vida…!

Hoy este afán se encuentra aun disgregado entre los seguidores y admiradores, entre aquellos que le quieren bien y le recuerdan amorosamente. Su familia ha venido luchado casi en solitario buscando preservar su memoria, su obra, su legado.

Moriana y Serena Zitarrosa, conscientes de la admiración, el respeto y el cariño que guardan nuestros pueblos por su padre, deciden impulsar la Fundación Zitarrosa, además como forma de resguardar su memoria y legado, de los frecuentes abusos.

Hoy pues, a 20 años de que no está físicamente entre nosotros, creemos que es tiempo de unirnos todos para levantar la institución que Don Alfredo Zitarrosa merece, para poder recuperar toda su obra grabada, para poder viabilizar una Fundación Zitarrosa con un gran edificio, capaz de albergar toda la vida cultural que Alfredo hubiera querido, de la que él gustaba, y -¡por supuesto!- un amplio museo, donde -¡ahí sí!- en forma acorde con lo que Alfredo merece, poder acercarse a su entorno, a su presencia, donde pueda cuidarse en condiciones óptimas todo el acervo de su archivo, su biblioteca, objetos personales...

Y por eso, hoy como nunca, a 20 años de ya no estar físicamente con nosotros, exhortamos a todos a homenajear la vida de don Alfredo Zitarrosa, nucleándose alrededor de esa Fundación que ha sido creada para ser una proyección, una extensión de su dimensión humana. Para darle un vehículo de acción a su alma grande, donde su pueblo pueda reencontrarlo, y él continuar su canción, su lucha…

Así que hoy, les exhortamos a ayudarnos a cumplir el objetivo real: ¡construir un "mausoleo vivo" donde se respire la presencia de Alfredo, de su legado, vivo, que le haga honor, en su magnificencia y accionar por la cultura y el desarrollo de las personas… para nosotros, y para las generaciones futuras!

Sería grandioso que todos los que admiran y quieren sinceramente a Don Alfredo, así como quienes comparten el deseo de preservar y proyectar su legado, conozcan el afán de esta institución y puedan nuclearse en derredor nuestro, apoyando de todos los modos posibles para que lo que aspiramos todos pueda materializarse pronto… en Uruguay y en todos los lugares donde la canción de Don Alfredo Zitarrosa llegue o pueda llegar, o donde él aun haga falta!!!

Contamos con Uds.!

Fraternalmente,

Fundación Zitarrosa

Montevideo, 17 de enero de 2009.